A veces, uno se ahoga con un vaso de agua.
Hay un antes y un después de este cuadro para mí. Nació de un momento de mucho estrés, confusión e introspección; estaba abrumado por un trabajo que me daba para pagar la renta, pero no un significado.
Un día decidí pintar para distraerme. Tenía un garabato viejo de esta obra en un cuaderno de apuntes, y algo me dijo que era momento de llevarlo a un formato más grande, cosa que nunca había hecho. Todo está hecho con marcadores acrílicos.
Al terminar, me di cuenta que pintar era más barato que ir a terapia. Así que decidí ser artista.
Hundirse está disponible. Contáctame para comprarla.